jueves, 23 de julio de 2009

Message in a Bottle


El río crispado borda sobre la costanera un irregular encaje de espuma marrón.Observo acodado en la baranda, ajeno al viento que se deleita alborotando mi cabello y al frío que insiste en recordarme que hoy salí poco abrigado. Aquellas aguas se ven muy sucias, desechos arrojados por inescrupulosos flotan por doquier, como los restos de un naufragio pestilente. Un frágil sol de invierno desciende por el horizonte, como si hubiese tomado una lenta escalera mecánica galáctica. Leve, un rayo del astro cansino rebota en un objeto que se mece en el río, y me encandila, convirtiéndome en uno de los vértices de un triángulo que intuyo no casual. Comienzo a descender hacia la orilla, la vista fija en aquel objeto que ha captado mi atención. No se me hace difícil hacerlo: como un extraño presagio, la botella (ahora logro distinguir su forma) flota lenta pero tenazmente hacia mí, envuelta en un aura de sino inmodificable. Un paso antes del margen del voluptuoso caudal de agua, me detengo.
La botella termina su nado entre mis pies, dócil. Durante incontables minutos me limito a observarla: de un verde profundo y forma alargada, me recuerda a un insólito tubo de dentífrico de vidrio. No aparenta ser de una bebida, su exigua capacidad no alcanzaría para llenar un vaso sospecho, mas bien semeja un antiguo recipiente de perfumes. La muevo despacio con la punta de la zapatilla y algo se agita en su interior. La curiosidad es grande, el temor por lo allí contenido también. Me agacho y vuelvo a moverla, esta vez con una oportuna ramita: logro distinguir lo que contiene, un trozo de papel raído y aparentemente seco. "Que lugar común para un relato" pienso, con una irónica sonrisa en los labios. Finalmente tomo la botella entre mis manos. Observo la herrumbrada tapa metálica, desanimado. "Imposible sacarla" es mi primer conclusión, mas al intentar girarla, un "pss" gaseoso y gracioso se escapa de ella, como un reo que ha descubierto el barrote falso. Inclino la botella y, no sin esfuerzo, logro asir un borde de aquel papel apergaminado y retirarlo luego de quién sabe cuanto tiempo de su coraza vítrea. Una singular aprehensión me invade: aquel trozo de hoja me buscó por algún motivo, y no hay modo en que pueda evitar leerlo. Lo despliego con los ojos cerrados, el corazón dando extraños vuelcos. Una única palabra se adivina casi imperceptible en su centro, un trazo grueso que distingo al pasar la yema del índice sobre la ajada superficie del papel. Me siento como un niño con miedo a la oscuridad, por lo que decido abrir ya los ojos, levantando la cabeza hacia el horizonte, pero despegar las pestañas me lleva un considerable esfuerzo de voluntad. Cuando mi vista se despeja por completo ( y me permite disfrutar de un breve escarceo entre dos pájaros lejanos) la dirijo al papel que sostengo en las manos rígidas...y leo. No sé que es lo que esperaba leer, pero la perplejidad que siento me indica que no es aquello justamente lo que aguardaba. En una desvaída tinta roja puedo leer "PAZ"...siento como la palabra me invade, un minúsculo ejército de letras que toma por asalto mis nervios y sofoca sin dolor su rebelión. Me siento, plácido, intentando idear qué hacer con aquel hallazgo. Palpo distraído mis bolsillos y, casualidad o causalidad mediante, siento el bulto firme de una lapicera. Un resplandor de luz invade mi cabeza, y me encandila como lo hiciera aquel rayo de sol indolente. Ya sé que hacer. Tomo la lapicera y sin vacilación escribo en el papel, una ráfaga de nueva tinta que se impregna tanto en el papel como en mi alma. Contemplo satisfecho el papel y lo vuelvo a colocar en la botella, la tapo y, rezando una mínima plegaria muda, la arrojo con fuerza hacia el río. Me quedo unos minutos, observando ensimismado su cabeceo asincrónico...
Doy la espalda al río y comienzo a caminar, mi destino cada vez más lejano al de aquella botella, feliz de haber recibido paz en este día, y más feliz aún, de haber devuelto un poco de "ESPERANZA" a quien fuera que recibiese aquel mensaje. El sol, como un barco herido, se hunde en el río, dedicándome una última palmada de calor en el hombro...

1 comentario:

  1. it´s like this: the best words were in that bottle, the best words are now in the air that I breath...

    yours, aurora. xxx

    p.s. that bottle or your eyes, the air or my heart

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