martes, 2 de junio de 2009

Aliento

Últimos hálitos vespertinos expele triste el subterráneo de Buenos Aires.
Inhala personas, ideas, sentimientos,
exhala trabajadores, entes anónimos con boletos de $1,10.
Esa tarde la respiración (que arde) se entrecorta: accidente en Diagonal Norte.
Los señaleros trabajan a destajo, observa la manada con ojos vidriosos.
Mientras, un desconocido, ansioso de ser notado, nunca más anotado,
es retirado de debajo de la formación.
Como un repentino acceso de tos, la impia maquinaria vuelve a trocarse en móvil, arrojando un nuevo vaho de desesperanza sobre la ciudad vedada...

2 comentarios:

  1. Cuánta desesperación y desesperanza... un cuadro bien pintado en pocas líneas. Felicitaciones Dax!

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  2. Muchas veces (lamentablemente)esa mezcla es la que se vive a diario, no? Espero con otros relatos poder mostrar la parte más "amena" (por llamarla de algún je) de la misma moneda! Gracias por pasar M.!!!

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